Subvenciones del Gobierno Andaluz a un proyecto sobre rapaces que era una farsa

25/03/2015

El Gobierno Andaluz ha pagado desde 2002 alrededor de un millón de euros cada año en subvenciones para apoyar un proyecto científico que en realidad era una farsa

Miércoles, 25 de Marzo de 2015

farsa-investigacion-andaluciaLa operación «Horus» de la Guardia Civil ha «desmontado» nueve años de trabajo del centro de cría en cautividad del águila imperial de Sevilla, cuya empresa gestora llevaba años falseando datos que justificaran el éxito de su labor para seguir cobrando subvenciones de la Junta de Andalucía.

El fraude del citado centro es sólo una de las «patas» de una extensa red dedicada al expolio y tráfico de aves rapaces protegidas que acaba de desarticular la Unidad Central Operativa Medioambiental (UCOMA) del Seprona en nueve provincias españolas, y que se ha saldado con la detención de 16 personas, entre ellas tres de los cuatro trabajadores del centro sevillano, incluyendo a su director.

Según explicó a Efe el capitán del Seprona José Manuel Vivas, los implicados supuestamente robaban huevos y pollos de águila imperial del medio natural y los llevaban a Sevilla, donde los presentaban como nacidos en el centro «para seguir cobrando las subvenciones» de la administración andaluza, que podrían rondar el millón de euros anuales por diferentes conceptos desde 2002.

De este modo, los detenidos «presentaban datos de un proyecto científico de éxito, pero en realidad todo era una estafa en tanto que los huevos eran extraídos del medio natural», explicó Vivas, quien considera que la Junta de Andalucía ha sido «víctima» en este caso, en tanto que la empresa subcontratada para gestionar el centro «usaba sus subvenciones para otros fines». En cualquier caso, el trabajo del centro era tan «poco científico» que los agentes han encontrado hasta un pollo de águila real que había sido expoliado de un nido pensando que era de imperial. No obstante, la trama no acaba en el centro de San Jerónimo (Sevilla), cuyos trabajadores formaban parte de una red que podría estar integrada por más de 150 personas dedicadas a expoliar nidos y a falsificar documentación y anillas, como parte de un negocio ilegal de compraventa de rapaces. Entre las especies afectadas había halcones peregrinos, cernícalos, azores, autillos, gavilanes y, sobre todo, la más majestuosa y amenazada de las rapaces, el águila imperial.Se han incautado de 101 rapaces vivas y 11 muertas congeladas, que al parecer tenían en «reserva» para cuando «les interesara decir legalmente que una rapaz había muerto».

Los implicados no son funcionarios

El sindicato CSIF emitió ayer un comunicado para poner en conocimiento de la opinión pública que los presuntos implicados en la investigación por el robo de huevos de pollos de aves rapaces y cobro de subvenciones de forma supuestamente ilegal no son funcionarios. La central sindical aclara que los centros de recuperación de especies amenazadas no tienen asignados personal funcionario, al contrario de lo que apareció ayer en algunos medios de comunicación. «De esta forma —añade— CSIF, que respeta y apoya la investigación y que desea que todo quede perfectamente aclarado tras la misma, espera que no se vulnere la imagen del funcionario ni se dañe la honorabilidad del mismo». El sindicato subraya que la nueva Agencia de Medio Ambiente y Agua, creada tras la polémica Ley de Reordenación del Sector Público y que CSIF ha recurrido, ha asumido el personal de Egmasa, y la nueva agencia es responsable de la gestión del centro investigado.

Fuente: ABC.es

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