CRÓNICA MALAGONCILLO- Monteros de Encinasola

MALAGONCILLO.

ORGANIZACIÓN: CD MONTEROS DE ENCINASOLA

Localidad: Cabezas Rubias (H).

Fecha: 02/12/2018

P: 30

RH: 16

Cupo:  Libre

Tipo Finca: Abierta

Nº Has. Monteadas: 200 ha.

Resultado:  

V:11 

J: 16

Cv: 6

CRÓNICA de la Montería:  

Cabezas Rubias acogía el domingo dos de diciembre, a los cazadores que iban a acompañar al Club Deportivo Monteros de Encinasola en la segunda cacería de este fin de semana montero para sus habituales.

Malagoncillo, era el punto destino que había previsto para esta jornada y las previsiones apuntaban a un buen día de caza, en el que no iban a faltar las reses.

Este año, se habían abierto más las posturas y se habían puesto algunos puestos más que en años anteriores, para intentar abarcar el máximo terreno posible y coger las reses dentro del cazadero, que se compone de una pequeña mancha de jaras por la que transcurre un arroyo de fuertes y apretados zarzales, castillete y fortaleza de los escurridizos jabalíes.

Con estas premisas, Paco Berjano pedía prudencia y temple a la hora de tirar sobre las ciervas, que a buen seguro iban a aparecer a la postre en el plantel. Recalcó también la importancia de cerrar pronto y en silencio y tras el correspondiente rezo se sortearon las treinta posturas a sobre puesto. Una vez terminado esto, partieron todas las armadas al unísono hacia la finca.

Una vez se comprobó que el cazadero se encontraba cerrado, se soltaron las rehalas, que en esta ocasión se vieron obligadas a cazar de otra manera, debido a la imposibilidad de realizar una de las sueltas, por lo que descolocó un poco a algunos monteros que esperaban la aparición de la mano de perros tal y como en años precedentes, quedando sorprendidos al verlos entrar de manera distinta.

Nada mas soltar, se escuchaban disparos en los cierres y largas ladras tras las reses, que en esta ocasión sí, se habían cogido dentro de la zona a cazar.

Felipe Adame se entretuvo en su puesto, viendo como transitaban por él siete venados, de los que únicamente jugó lance con uno de ellos consiguiendo abatirlo. Cazo mas tarde también un jabalí.

Los cochinos se amotinaron en los zarzones y aguardaron encamados a ver si pasaba el “chaparrón”, mientras los canes corrían tras las reses y no fue hasta mediada montería, cuando se levantaron dos grandes encames de cochinos.

Los perros, difuminados por el mapa de la montería, no concentraron sus fuerzas sobre el arroyo y provocó que los cochinos fueran abandonando el lugar según les vino en gana, escurriéndose y cogiendo desprevenidos a los monteros.

Los hermanos Silva vieron como tristemente el venado más grande de la montería, se les escapaba a primera hora de montería, un gran venado que podría haber dado de qué hablar.

No así sucedió con el amigo Antonio Benjumea Acosta, que rompía su mala racha abatiendo con mano diestra el venado más grande de la montería.

Aunque para mano diestra la de Carlos Casilda que en el cero de la Ribera, cobraba tres jabalíes, dos zorros y una cierva.

Doscientos once disparos contabilizaba la organización, pasadas las tres de la tarde con la retirada de las armadas hacia el cortijo de la finca, donde esperaba una buena comida.

La caza se fue sacando como se pudo, con atascos averías y otros avatares que sucedieron a coches, remolques y tractores, solucionándolo como mejor se pudo y conformando el plantel lo antes posible.

Así, en esta ocasión el resultado fue mucho mejor en cuanto a cervuno, consiguiendo abatirse once ejemplares, destacando el anteriormente mencionado del amigo Antonio y flojeando un poco en cuanto a jabalí, que a falta de fuerza de canes se hicieron fuertes en los zarzones, llegando al plantel un total de dieciséis ejemplares, destacando dos navajeros, uno de ellos abatido por el amigo José Adame.

Entre risas y copas terminaba este fin de semana para los habituales de Monteros de Encinasola, que habían disfrutado de dos jornadas entretenidas entre amigos, con la vista puesta ya en las próximas fechas.

Fte: Carlos Casilda Sánchez.