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Los cazadores vascos piden la homologación de las licencias de caza en todo el Estado

 

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Aplauden que la nueva Ley de Montes abra la vía hacia la consecución de un permiso único. Ahora es necesario sacar una licencia en cada comunidad autónoma y la mitad de los 50.000 cazadores vascos caza fuera de Euskadi, por lo que tiene dos o tres carnés en el bolsillo

Mikel no se pierde un pase de palomas. Cuida su escopeta con mimo y paga religiosamente los 12,72 euros que cuesta anualmente la licencia de caza de Euskadi (si se tramita en Gipuzkoa). También tiene la de Navarra. Pero no es suficiente. Como quiera que acude en cuadrilla a cazar liebres a una finca de Soria, también este aficionado donostiarra se ha tenido que sacar el permiso de caza de Castilla y León, con todo el papeleo de por medio, pagando otros 42 euros de tasas. Ahora le acaban de invitar a cazar perdiz roja en un coto de Toledo y ya se está preparando para soltar otros 40 euros de tasas y recopilando toda la documentación para adquirir una cuarta licencia.

Lo que le ocurre a Mikel no es un hecho aislado entre los aficionados a la caza. Es la realidad a la que se enfrentan buena parte de los cerca de 50.000 cazadores con licencia en Euskadi (18.000 en Gipuzkoa). No en vano, se calcula que la mitad de ellos, además de cazar en Euskadi, acuden a menudo a desarrollar su afición cinegética a cotos de otras comunidades autónomas. Y no hay una licencia única que permita cazar en todo el Estado, como existía hace unos 30 años. Las competencias fueron transferidas a las comunidades autónomas y, desde entonces, quien quiera cazar en una autonomía tiene que sacarse la correspondiente licencia. «Es como tener 18 carnés de conducir diferentes para circular por todo el territorio español», se lamenta un cazador.

Pero este ‘reino de taifas’ de permisos cinegéticos puede tener los días contados. La nueva Ley de Montes, cuyo proyecto fue aprobado en el Consejo de Ministros de comienzos de año, abre la vía para recuperar una licencia única de caza en todo el Estado o, al menos, a que los permisos de caza y pesca tengan validez en varias comunidades autónomas. Eso sí, la decisión en última instancia está en manos de los gobiernos autonómicos y de su capacidad de acuerdo en los futuros consejos interterritoriales que se convoquen para abordar este asunto.

Reivindicación histórica

Los cazadores vascos aplauden esta iniciativa, que recoge una «reivindicación histórica» del colectivo, y reclaman que se avance en la «homologación» de las licencias pero tomando como base los requisitos y garantías que se dan en lugares como Euskadi, en donde, entre otros aspectos, se exige superar un examen de caza a cada aficionado para obtener la licencia. «Nosotros estamos a favor de que se simplifique completamente la burocracia hacia los cazadores y que exista una licencia para todo el Estado, en lugar de tener en el bolsillo tres txartelas de plástico, una de Euskadi, otra de navarra y otra de Castilla y León, por ejemplo. Para ello, antes tienen que homologarse las condiciones y requisitos en todas las comunidades», afirma José María Usarraga, presidente de la Federación vasca de Caza.

Pero la tarea no es sencilla. No en vano, en cada comunidad autónoma hay unos requisitos distintos para obtener la licencia. Además, está en juego el pastel que suponen las miles de licencias que se pagan en cada comunidad autónoma y que constituyen una importante fuente de ingresos para las administraciones regionales, a lo que no están dispuestas a renunciar sin más. No hay que olvidar que mientras unas comunidades exportan cazadores, otras los importan y recaudan miles de euros en tasas.

Unas tasas que, como recuerda Usarraga, son muy dispares dependiendo de la comunidad autónoma. «No es lo mismo la caza que se practica en Castilla y León o Castilla-La Mancha, donde los gobiernos autonómicos deben de destinar recursos a la gestión cinegética de una caza sedentaria de perdiz o conejo y cobra una tasa superior, que la que se practica en Euskadi, que tiene un tipo de caza migratoria, lo que supone menos gasto para la Administración», asegura el presidente de la federación vasca.

En el caso de Euskadi, según recuerda Usarraga, «la competencia de las licencias de caza recae en el Gobierno Vasco, que expide las licencias, aunque las tasas se pagan y se gestionan en las diputaciones forales». De hecho, se da la circunstancia que los precios son distintos entre territorios: 12,72 euros en Gipuzkoa y un euro menos en Bizkaia y Araba, «aunque la licencia es de caza en Euskadi», señalan en la federación de caza. Además, se calcula que la mitad de cazadores vascos sacan una, dos o tres licencias más en otras tantas comunidades, principalmente en Navarra, Castilla y León, La Rioja y Aragón.

Exámenes

Para obtener esta licencia, en Euskadi se debe superar un examen de caza. Según explica Usarraga, existen comunidades, como Andalucía, Murcia o Navarra, en las que también se exige esta prueba y con las que «existe cierta reciprocidad» a la hora de solicitar el permiso. «Los cazadores presentan la licencia vasca y solo tienen que pagar la tasa para que se les expida la licencia de esa comunidad», afirma.

En otras, en cambio, no ocurre lo mismo. «Hay autonomías como Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Aragón o Cataluña, que no exigen un examen de caza y no pueden convalidarse con autonomías como Euskadi», recalca Usarraga.

El presidente de la federación aplaude la vía que se abre con la nueva Ley de Montes, hacia la homologación de licencias. «Nosotros estamos a favor de que se simplifique completamente la burocracia hacia los cazadores, pero sabemos que es complejo», añade Usarraga.

En concreto, el proyecto de la nueva Ley de Montes, según el Gobierno, «sienta las bases para la elaboración y adopción de una estrategia nacional de gestión cinegética. en colaboración con las comunidades autónomas». Así, en su artículo 38 del texto, afirma que «las licencias de caza y de pesca podrán, si así lo acuerdan las comunidades autónomas competentes, tener validez para el territorio de una o más de ellas». El articulado añade que «en el marco de la conferencia sectorial -donde están representadas las autonomías- se acordará el modelo al que se adaptará la licencia y se coordinarán los aspectos relativos a las condiciones necesarias para su obtención, pago de las tasas y periodos de validez, registro, así como cualquier otro aspecto necesario para el buen funcionamiento».

Usarraga es consciente de que la empresa es compleja. «Nosotros estamos a favor de la homologación, de un reconocimiento mutuo de licencias, que se pueda cazar en todo el Estado con un único carné, algo que es una reivindicación histórica, pero con las mismas garantías y requisitos y condiciones que existen en Euskadi. Pero para que eso sea unificado tiene que haber unos criterios iguales para todos, algo que no existe», afirma. A ello hay que añadir que las autonomías tienen sus propias leyes de caza y que los periodos de veda y aperturas son distintos. Hay que trabajar mucho.

En la federación vasca admiten que volver a la situación de hace 30 años, en la que había una única licencia con una única tasa para todo el Estado, es complicado. «Esto llevaría a que se implantara una tasa muy elevada. Y a un cazador vasco que solo caza en Euskadi no se le puede poner una tasa estatal en lugar de los 12 euros que paga ahora, porque sería injusto». Por este motivo, consideran que, a pesar de que se logre una licencia única, luego cada cazador debería pagar la tasa correspondiente en cada comunidad.

De momento, la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, avanzó tras la aprobación del proyecto de ley de montes que desde la próxima temporada habrá un reconocimiento mutuo de licencias en Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Extremadura, Asturias, Galicia y Aragón. Desde la federación vasca ven como un «avance» este acuerdo, pero recuerdan que buena de parte de estas comunidades «no exigen los mimos requisitos que se piden Euskadi».

 

Fuente: diariovasco.com