Todomonteria

FIN DE TEMPORADA COCHINERO

 

En esta ocasión el Hotel los Templarios de Jerez de los Caballeros se convertía en sede y punto de reunión para los monteros que iban a acompañar a Servicios Cinegéticos Fran en la batida de jabalí que iba a organizar en la finca próxima a la pedanía de Brovales llamada El Corchito.

Esta finca de retama y acebuche y mina de oro para el zorzal, atravesada por el arroyo “Brovales” que vierte al “Tamujoso”, dotado de inmensos zarzales, hace de ella un auténtico paraíso también para el escurridizo jabalí, que busca en ella el refugio ante las parcelas de labor que la circundan.

Tras el desayuno, el amigo Fran dio las últimas indicaciones en las que quedaba claro que en esta ocasión se iba a montear conjuntamente la parte de la Nave y el Corchito, que por favor se bajasen cuanto menos vehículos mejor y que si los monteros disponían de botas de “agua” las iban a agradecer.

Y es que las lluvias que han recogido durante el mes de febrero no habían sido para nada habituales. El campo emanaba agua y la escupía por doquier y los caminos estaban para no arriesgar mucho.

Con estas premisas daba comienzo el sorteo con un día que amanecía con niebla pero que poco tardó en disiparse.

Con celeridad partían las armadas hacia el cazadero, algunas de ellas con gran rodeo debido al nivel de agua que llevaba la ribera.

En esta ocasión la expectación estaba puesta en las armadas de la sierra, dado que el arroyo, repleto de zarzales y maleza había cogido una corriente de agua que hacía incompatible el encame en dicho lugar, por lo que se esperaba el grueso de la caza en la parte alta de la mancha.

En suertes me tocó el tres del cierre de la Ronchina y partíamos hacia el lugar atravesando la finca por el arroyo, única entrada posible por lo que comentaba anteriormente.

El infortunio no pudo ser mayor, cuando subíamos con los vehículos, el postor se atascó y los demás tuvimos que dejar allí mismo los coches por medio de que el mal no fuera a mayores. Así que hubo que montar la armada a pie. Casi tres kilómetros de senderismo hasta llegar a la postura.

Doce y media marcaba el reloj cuando soltaba la parte izquierda de la carretera y una y cuarto cuando abrían portones el resto de las rehalas.

Con el imprevisto de los atascos se había demorado el comienzo, pero poco tardó en comenzar el baile.

Curiosamente, los primeros en jugar lance fueron las puertas del arroyo, en las que había puestas menos esperanzas.

Por la emisora el amigo Carloto no paraba de cantar cochinos en la parte del Coto de la Pared Alta y se escuchaban disparos dispersos por las distintas zonas de suelta.

Un servidor ya había tenido la oportunidad de gastar dos balitas para enviarle a San Pedro una raposa cuando ahora eran mis vecinos más bajos los que jugaban lances con los cochinos.

El uno, el cinco y el seis tuvieron la oportunidad, pero no la aprovecharon. Y además con varios jabalíes.

La montería fue lenta, las sueltas eran distintas y la parte de la Mina se quemaba las manos literalmente con lances a jabalí, cobrándose en esa sola armada doce cochinos.

Estuvo mas floja la parte de la nave, que a pesar de que un montero andaluz tuvo hasta cuatro lances distintos a jabalí, no se supieron aprovechar. Cobrándose únicamente tres jabalíes a esa parte.

Lo grueso estuvo en el Corchito, con jabalíes que transitaban entre las placas solares como el que le entró por las espaldas al amigo Antonio Urbano que además de sorprenderle, cuando fue a jugar lance no había encendido el punto rojo, por lo que disparó como pudo, haciéndose con el con ayuda de las rehalas.

La anécdota la ofreció un tremendo jabalí, que levantado en unos zarzales con toda una piara, la cochina con los jabalíes mas pequeños rompieron hacia la sierra y él, ni corto ni perezoso emprendió la huida derecho al poblado de Brovales, atravesando la carretera el solito, sin perros y pasando a pocos metros del campo de fútbol.

El arroyo de la fundición también cumplió con otros cuatro cochinos en la armada, entre ellos una tremenda jabalina cobrada por el amigo Jose Manuel Barroso.

El amigo Manuel Barrás con su rehala soltó en la parte de la cantera y disfrutó de lo lindo, rematando cuatro jabalíes a cuchillo y haciendo novio a su compañero Juanma de rehalas Di Manolo.

Hubo de todo, aciertos y fallos pero sobre todo hubo mucha, pero mucha caza.

El reloj marcaba más de las cuatro y media cuando se levantó a los monteros de sus puestos, yo no me había dado ni cuenta de la hora, y nos quedaba lo mas gordo, desatascar los coches.

Ejecutando eso de que el pueblo salva al pueblo, decidimos ir tirando unos de otros hasta que conseguimos salir todos, incluida una rehala que también había caido presa ya de vuelta.

Acudió el amigo Fran y el grueso de su equipo en salvación nuestra, sin imaginar que habríamos solucionado la papeleta a falta de un coche cuando ellos llegaron, dejando de lado ese tiempo precioso de sacar animales por ayudarnos con el atasco. GRACIAS.

La comida, casi se podría decir que se convirtió en cena, con quince jabalíes en la puerta del primer “viaje” de reses que acudieron.

Viendo que se echaba la noche y que no venían, nos temíamos lo peor, como así sucedió, que se encontraban lidiando con nuevos atascos y las reses.

Los carniceros se pusieron manos a la obra y en dos tandas una de quince jabalíes y otra de veintidós, que acudieron de noche y con mucho, mucho barro tragado se consiguió completar el plantel. Al que faltaban por añadir dos jabalíes de los abatidos por las rehalas que se dejaron para la mañana siguiente, destacando cuatro navajeretes entre todos los cobrados.

Fte: Carlos Casilda Sánchez.

 

FICHA DE LA MONTERÍA

 

MONTERÍA: EL CORCHITO.

ORGANIZACIÓN: SERVICIOS CINEGÉTICOS FRAN

Localidad: JEREZ DE LOS CABALLEROS (BA).

Fecha: 15/02/2026

Puestos: 55

Cupo:  Libre

Tipo Finca: Abierta

Nº Has. Monteadas: 600

Resultado:  

J:  39 (4 navajeros)