EL BORRACHO: ¡PE-LO-TA-ZO!
Tras una fría madrugada y un día de sol radiante y esplendoroso, El Borracho amanecía envuelto en esa belleza otoñal que tanto cautiva al montero. El relente de las primeras horas daba paso a una mañana luminosa, mientras 55 puestos aguardaban expectantes el comienzo de una jornada que terminaría escribiendo su propia historia.
El monte, todavía áspero y endurecido por los rigores de la estación, guardaba celoso los secretos de sus moradores. Pero pronto las rehalas comenzaron a peinar la mancha, poniendo a prueba su entrega y su oficio. Los perros, incansables, fueron levantando las reses de sus encames y sacudiendo el letargo de la espesura.
Y entonces, con las primeras ladras, comenzó el espectáculo, la mancha se vació de reses y los perros se centraron en los cochinos, cambiando la sinfonía que el monte reproducía.
La espesura se convirtió en escenario de carreras vertiginosas, ladras apretadas y lances inesperados. Los guarros, conocedores de cada vereda y cada mata, pusieron a prueba los nervios de los monteros, regalando esa emoción imprevisible que convierte la montería en una pasión difícil de explicar a quien nunca la ha sentido.
Poco a poco, el eco de las detonaciones fue recorriendo la mancha. Los venados también hicieron acto de presencia, dibujando sus siluetas entre las encinas y poniendo a prueba la pericia de quienes aguardaban en sus posturas.
¡213 disparos! Doscientas trece detonaciones que fueron marcando el pulso de una mañana intensa, en la que el trabajo de las rehalas, la bravura de los cochinos y la presencia de los venados dieron vida a una jornada de auténtica montería.
Al final, los números pusieron cifras a las emociones:
– 20 venados
– 26 cochinos
– 16 ciervas
62 reses en el plantel, resultado de una jornada que dejó argumentos suficientes para el recuerdo.
Y es que hay monterías que se cuentan con números y otras que necesitan algo más. Necesitan el sonido de las ladras todavía resonando en los oídos, el recuerdo de aquel cochino que cruzó como una exhalación y la imagen de los perros trabajando con pasión en la espesura.
Para lo vivido este domingo en El Borracho, sin embargo, no hacen falta demasiadas explicaciones. Basta con pronunciar una palabra, separar sus sílabas y dejar que cada una resuene con la fuerza de un disparo:
¡PE… LO… TA… ZO!
Porque sí, señores, lo de El Borracho fue un auténtico PE-LO-TA-ZO. Una de esas jornadas en las que el campo pone el escenario, las rehalas aportan el esfuerzo, los monteros la ilusión y la caza escribe el desenlace.
El sol, radiante durante toda la jornada, bañó de luz un monte aún áspero, que pronto olvidó el frío de la madrugada para entregarse a la emoción y al espectáculo de la montería.
Y cuando todo terminó, quedaron las cifras, las anécdotas y las conversaciones que se prolongan mucho después de abandonar la mancha. Quedó, sobre todo, la satisfacción de haber disfrutado de una jornada de campo en la que la pasión montera volvió a ser protagonista.
55 puestos, 213 disparos y 62 reses.
Un balance que habla por sí solo y que permite a GAM Caza cerrar una jornada para celebrar y enmarcar.
¡Enormemente agradecidos a los monteros y, muy especialmente, a esas 26 rehalas y al catering de mi amigo Joaquín que con su entrega y su trabajo, son el alma de cada montería!
EL BORRACHO, 25 DE OCTUBRE DE 2026.
¡Un PE-LO-TA-ZO de montería!
FICHA DE LA MONTERÍA
MONTERÍA: EL BORRACHO
ORGANIZACIÓN: GAM CAZA
Localidad: Garlitos-BA
Fecha: 25-10-2026
P: 55
RH: 26
Cupo: Libre
Tipo Finca: Abierta
Nº Has. Monteadas:
Resultado:
V: 20
J: 26 (navajeros)
H: 16