Condenado a pagar 2.820€ por abatir un corzo de forma furtiva

28/07/2019

  • El Juzgado de lo Penal establece que P.C.G. mató al animal con un rifle sin tener ni permiso ni autorización en un coto ubicado en Villabellaco, término de Barruelo de Santullán

El Juzgado de lo Penal ha condenado a un hombre identificado como  P.C.G.,  natural  de Santander, como autor responsable de un delito contra la fauna a una multa de 1.620 euros y a una indemnización de 1.200 euros en favor del coto de caza de Villabellaco después de que abatiera de forma furtiva a un corzo con un arma de fuego.

La sentencia considera como hechos probados que sobre las 19,15 horas del 14 de abril de 2018 el acusado, sin contar con autorización para ello ni precinto, abatió un corzo en el coto de caza P-10925 perteneciente a la junta vecinal de Villabellaco y arrendado al Club Deportivo El Aguardo en una zona limítrofe con el coto P-10694, del Valle de Santullán.

La titular del Juzgado de lo Penal argumenta en su sentencia, que puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial, que es evidente que uno de los testigos que acudieron al juicio no vio al acusado disparar al corzo. «Pero el testigo vio al corzo y al marcharse oyó un disparo, se volvió y vio a una persona arrastrando al corzo. Esa persona que arrastraba el corzo es la persona que se subió al vehículo, el vehículo del acusado. Y esto lo dijo de manera rotunda sin duda alguna.

Como quiera que no había más cazadores, ni el testigo oyó otro disparo, y teniendo en cuenta que el acusado había ido solo, como señaló, ha de concluirse que fue el acusado quien disparó al corzo», reitera la juez.

La juez indica que el acusado llevaba en el vehículo ropa de camuflaje y el rifle, como declaró un agente de la Guardia Civil. Este agente acudió al lugar donde fue hallado el corzo, «en un zarzal, en el coto de Villabellaco. Era reciente. Estaba caliente (…)». En el atestado aparece que «llegando al punto donde quedó tumbado el corzo tras recibir el disparo, se observan cuajos de sangre y un rastro de sangre con la hierba tumbada de haber sido arrastrado por el suelo hasta un lugar donde fue escondido el corzo entre la vegetación», y teniendo en cuenta esos restos de sangre concluyen los agentes que «se comprueba que el lugar donde se abatió y mató el corzo así como donde se escondió es el coto de caza P-10925 perteneciente a la Junta Vecinal de Villabellaco».

 

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