Taxidermia Garoz, el histórico taller de Los Yébenes que ha convertido la disección y el montaje de piezas de caza en una auténtica expresión artística, ha sido reconocida con el Premio Podenquero de Honor a las Artes y la Cultura 2026.
El galardón distingue una trayectoria de tres generaciones dedicadas a capturar, con precisión de escultores, la belleza y la emoción oculta en cada animal.
La historia de la casa arranca en 1912, año de nacimiento de Juan Garoz Pedraza, fundador del taller.
Criado en el oficio de herrero junto a su hermano Félix en Los Yébenes, Juan decidió tras sus estudios especializarse en un arte entonces minoritario en España: la taxidermia, que aprendió por correspondencia.
Con paciencia y una meticulosidad que se convertirían en sello de la casa, transformó un viejo establo en su primer taller, sentando los cimientos de lo que hoy es una referencia nacional.
Su hijo, Juan Garoz Sevilla, nacido en 1947, tomó el relevo al frente del negocio en 1957. Con solo dieciocho años ganó su primer gran reconocimiento por una pieza de jabalí, que llegó a formar parte de los fondos del Museo de Caza del Palacio de Riofrío, en Segovia.
Su etapa al frente del taller coincidió con el auge de la taxidermia durante el resurgir económico de la España de posguerra, un periodo en el que Garoz consolidó su prestigio entre cazadores y coleccionistas de toda España.
Tres generaciones de taxidermistas
Desde 1995, la tercera generación, formada por los hermanos Juanjo y Ramón Garoz, nacidos en 1978 y 1974 respectivamente, dirige el taller familiar.
Formados en Bellas Artes además de en el oficio heredado, han llevado la taxidermia Garoz un paso más allá: estudian a fondo la morfología animal y viajan por los cinco continentes en busca de la inspiración y el conocimiento naturalista que después vuelcan en cada pieza.
Se definen a sí mismos como artistas que persiguen las emociones ocultas de los animales, una filosofía que ha situado a Garoz en la frontera entre la taxidermia tradicional y la escultura contemporánea.
Más de un siglo después de que Juan Garoz Pedraza convirtiera un establo en taller, la firma que lleva su apellido sigue fiel a los mismos valores que la vieron nacer: paciencia, meticulosidad, humildad y una pasión artística que se transmite de generación en generación.
Ese legado —que ha dignificado un oficio antaño poco valorado hasta convertirlo en una profesión respetada y admirada— es precisamente lo que ha llevado al jurado a distinguir a Taxidermia Garoz con el Podenquero de Honor a las Artes y la Cultura, un reconocimiento a toda una familia que ha sabido hacer arte de la memoria de la caza.
Enhorabuena a Juanjo y Ramón Garoz, y a través de ellos a las tres generaciones de la familia Garoz, por este merecido premio.
La Gala de los Premios Podenquero tendrá lugar el jueves, 17 septiembre 2026, en el Palacio de la Merced, en Córdoba.