rehala

Cuidados: alimentación, sanidad y transporte

Los cuidados de los perros inciden de forma directa en el rendimiento posterior de la rehala. Los perros deberán estar desparasitados contra la tenia y los áscaris al menos cada tres meses. Igualmente para evitar pulgas y garrapatas serán rociados con frecuencia utilizando productos especiales para ello. Perros infestados de áscaris rinden mucho menos que uno sano, igual ocurre si están plagados de pulgas.

Una vacuna anual (heptavalente), les prevendrá del moquillo y otras enfermedades víricas. La de la rabia es obligatoria según las comunidades autónomas todos los años o cada dos.

A las perras que vayamos a cubrir hay que vacunarlas con anterioridad.

Los cachorros se deben criar sanos y eso implica desparasitaciones, cada 20 días al principio, espaciándose luego. Las tres vacunas reglamentarias a los 45, 60 y 90 días son determinantes para su supervivencia.

El pienso debe ser especifico para ellos igual que para las madres. Sobre la alimentación de la rehala nosotros recomendamos utilizar siempre piensos compuestos, más ligeros en época de descanso y con mayor aporte proteínico en época de trabajo. Hay que tener cuidado con esas ofertas de piensos tan baratos que si sumas el coste de cada componente no salen las cuentas. Aquí nos inclinamos por marcas y empresas de garantía. Jamás un rehalero debe buscar el ahorro reduciendo la calidad de la comida de sus perros ni reduciendo los gastos de higiene y veterinaria. Un aspecto importante para el bien estar del perro es la confortabilidad de la perrera. El sistema de cheniles, con los perros libres en sus corrales, gana de manera rotunda al sistema de perros atados que se sueltan durante unas horas cuando le viene bien al perrero.

transporte

El transporte debe ser amplio de manera que todos puedan ir echados. Las ventanillas de ventilación deben estar preparadas para combatir los extremos calores del comienzo, pero que a la vez, los días de lluvia o frío no permitan del paso del agua o del aire.

Para furgonetas o camiones con dos pisos, es importante estar previstos de trampillas de bajada y subida que faciliten la salida o entrada de los perros. Por no disponer de estos elementos, al soltar los perros de un segundo piso y tener que saltar se producen fracturas en las patas.