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Los personajes de la montería

Como hemos dicho, la montería es una modalidad de caza colectiva en la que intervienen de forma directa un buen número de personas sin los cuales sería imposible el buen desarrollo y el éxito de la batida.

Todos ellos son de gran importancia, y sin su concurso y su buen hacer, la montería estaría abocada al fracaso o incluso a la desaparición. Así, entre los personajes de la montería más importantes destacamos:

LA REHALA/ DUEÑO DE REHALA / PERRERO

Son los auténticos protagonistas de nuestras monterías. Gracias a los dueños de rehala, a su perseverancia, esfuerzo económico y afición, y al trabajo de loss perreros en la mancha y fuera de ella, existen las rehalas y existe la montería española.

Insignes enamorados de los perros y extraordinarios aficionados a la caza, los dueños de rehala son los grandes sacrificados de la montería, ya que su papel ha quedado relegado a un segundo plano en la montería actual al perder el status preponderante que antaño se les daba como artífices y precursores de este noble arte.

De igual manera, a la rehala y a los propios perreros, actores principales de esta modalidad cinegética única en el mundo desde sus orígenes, se les ha quitado el protagonismo que siempre han tenido para dárselo a quien en la actualidad posibilita, gracias a su aportación económica, la celebración de las monterías: el montero.

Si bien es cierto que gracias al montero se pueden celebrar las monterías, no es menos cierto que sin rehalas no hay monterías, por lo que urge equilibrar la balanza y que se devuelva el protagonismo, el reconocimiento y la importancia a un colectivo que es el que más sacrificio realiza durante todo el año y el más castigado por todos.

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EL MONTERO

Es la persona encargada de culminar el trabajo iniciado por las rehalas, el que rubrica con su acierto o fallo el acto más emocionante de la montería: el lance.

El montero es pieza clave en el desarrollo de la montería ya que de su buen hacer y puntería depende el resultado final de la jornada y el “éxito” de la cacería.

El montero debe ser una persona respetuosa con la caza y con el medioambiente, defensor de las buenas costumbres y tradiciones y cumplidor de las normas éticas escritas y no escritas de la montería. No es mejor montero quien más trofeos consigue, sino quien mejor caza.

La seguridad en el puesto, la caballerosidad en el monte y el compañerismo en la batida son algunas de las pautas de comportamiento del buen montero.

LA PROPIEDAD/ GUARDERÍA/ GESTORES CINEGÉTICOS

En las últimas décadas han adquirido cada vez más notoriedad en la montería española. Gracias a la buena gestión cinegética llevada a cabo por los dueños de cotos y a la labor de la guardería, nuestras sierras han pasado de ser parajes inhóspitos casi desiertos a auténticos vergeles cinegéticos con gran variedad de especies y extraordinaria calidad de trofeos.

España, con una superficie acotada que ronda el 80% de su extensión, se ha convertido en uno de los países con mejores fincas de caza y uno de los destinos cinegéticos preferidos por los cazadores de todo el mundo. Todo ello gracias al esfuerzo y sacrificio económico de unos propietarios de fincas que apostaron en su día por la gestión sostenible y que hoy día recogen los frutos de medio siglo de trabajo.

En montería, ya sea en fincas abiertas como en cercadas, la profesionalidad de una buena guardería y el apoyo de la propiedad son indispensables para conseguir buenos resultados.

EL ORGANIZADOR/ CAPITÁN DE MONTERÍA

Es el responsable de dirigir y coordinar todo cuanto envuelve y acontece en la montería. Es la máxima autoridad en el monte y el gran estratega responsable de organizar la batida de forma que se puedan coger las reses dentro del ojeo, buscando la manera de hacerlas llegar a las escopetas.

Su participación en la montería es crucial. De una buena organización depende el éxito o fracaso de la batida. En este sentido, el concierto adecuado de la mancha es fundamental.

El organizador o capitán de montería debe visitar la zona a montear con suficiente antelación para conocer sobre el terreno las dificultades que ofrece y debatir junto a propiedad y guardería la forma más beneficiosa de cazar el ojeo, colocando el número de puestos adecuado para cerrar la mancha con seguridad y garantía y convocando el número de rehalas necesarias para un monteo eficaz.

El organizador o capitán de montería es, además, la persona que resuelve los conflictos o discusiones de reses disparadas por varios puestos, atendiendo siempre a la ley de la primera sangre. Su decisión y veredicto es irrevocable e indiscutible y debe ser acatado por todos.

LOS POSTORES, SECRETARIOS Y GUÍAS

Su participación y trascendencia en la montería también son incuestionables. Aunque no se le de importancia, la profesionalidad y seriedad en su trabajo de todo el personal auxiliar durante la jornada es indispensable para conseguir un buen resultado.

Los postores son los encargados de colocar a los monteros en sus puestos, por lo que deben conocer a la perfección las armadas que colocan, saber las querencias de las reses y las huidas, así como el sentido del monteo para garantizar un rápido cierre del ojeo y una buena colocación de los monteros. Una vez terminada la batida, los postores deben recoger a los cazadores y apuntar todas las reses que han conseguido en cada postura para organizar la recogida de estas con los arrieros.

Por su parte, los secretarios han pasado de ser los ayudantes del montero a ser los fedatarios de la propiedad durante la montería. Antes, el secretario era la persona de confianza que llevaba el cazador al puesto para que le ayudara a transportar los archiperres y le sirviera de ayudante durante la caza. Hoy en día, el secretario es una persona colocada por la propiedad o la organización para controlar el movimiento de reses por la postura y todo aquello que realiza el montero durante la jornada, apuntando las reses tiradas, las falladas, las heridas y las abatidas, así como el número de animales que cumplen por el puesto. Son por tanto los “notarios” de lo que acontece en el puesto e informadores del buen o mal hacer del montero durante su estancia en el puesto.

Por último, los guías son prácticos de sierra, conocedores de la mancha a batir, responsables de colocar las rehalas sobre el terreno, controlar la suelta y la marcha del monteo para que la batida se realice en las condiciones previstas y no se desorganice el recorrido de los perreros y las rehalas por el monte. Su trabajo es fundamental para que el ojeo se de con garantía y la mancha se cace al paso y ritmo necesario de modo que sean llevadas hacia las posturas, la mayoría de las reses que contiene el monte. Son los responsables coordinar a los perreros que llevan bajo su custodia para que estos conduzcan a las rehalas en el sentido, dirección y velocidad adecuados.

LOS ARRIEROS Y CARGADORES

Son los grandes olvidados de las monterías. El éxito de la montería reside tanto en el correcto monteo y buen resultado como en el disfrute de las reses abatidas en el lugar de la junta, y para eso el trabajo y buen hacer de los arrieros y cargadores es fundamental.

De nada sirve un gran resultado en una montería si las reses no llegan a la junta con celeridad para que sean expuestas de forma respetuosa ante los monteros. Los arrieros y cargadores entran en acción una vez levantadas las armadas, y su misión es arrimar las reses a cargadero y cargarlas en los remolques para que sean llevadas a la junta lo antes posible. Una buena montería queda deslucida y pierde relevancia si las reses llegan cuando ya apenas quedan monteros, por eso es necesario dotar las manchas de suficiente personal que se encargue de estas labores. En la profesionalidad de arrieros y cargadores radica que la montería tenga o no el colofón final que se merece. No olvidemos por ello, que en montería todos los actores que intervienen durante la batida son responsables directos del éxito o fracaso de la misma, por ello a todos hay que demostrarles el debido respeto y la debida consideración.

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COCINEROS, CAMAREROS, CARNICEROS, TAXIDERMISTAS

Al igual que ocurre con el resto de personal auxiliar de la montería antes mencionado, el trabajo de los cocineros, camareros, carniceros y taxidermistas contribuye al buen desarrollo y éxito de la montería, por lo que es de ley reconocer su contribución a que nuestra modalidad reina de la caza mayor sea una modalidad única e inigualable.

El personal de intendencia, con su buen servicio y excelente gastronomía, hace que la jornada de caza sea más agradable y festiva. No todo en la caza es pegar tiros, y más aún cuando todos sabemos que el disfrute de la montería radica tanto en compartir los lances como en protagonizarlos. Por eso, en una caza eminentemente social y colectiva, un buen servicio de catering se antoja indispensable para saborear una jornada completa junto a los amigos y la familia.

Por su parte, carniceros y taxidermistas son los responsables de aviar con prontitud las reses abatidas para que lleguen en las mejores condiciones sanitarias para su posterior consumo y naturalizar los trofeos conseguidos por el montero para de esta forma inmortalizar un lance que quedará para siempre en el recuerdo.

En definitiva, jamás olvidemos que todos los personajes que intervienen en la montería son indispensables y necesarios para conseguir el éxito perseguido, y todos ellos merecen el mismo respeto y consideración.