Crónicas de Monte: La Herrera y La Raposera

LA HERRERA

ORGANIZACIÓN: EL RINCON CINEGÉTICO

Localidad: Malpartida de Plasencia-CC

Fecha: 5-11-2017

P: 55

RH:

Cupo: sin cupo

Tipo Finca:  Abierta

Nº Has. Monteadas

Resultado: 

V: 24        

J:  1      

H:

CRÓNICA de la Montería:

EL 5 de Noviembre nos dábamos cita para cazar la finca “La Herrera“, Enclavada en las cercanías del Parque Nacional de Monfragüe, en el término municipal de Malpartida de Plasencia (Cáceres). Una finca que no deja indiferente a nadie.

A las 8:30 degustamos unas migas en el restaurante “Las Habazas” para pasar a sortear a las 9 de la mañana, sorteo rápido debido a que eran pocas posturas.

La finca en su gran mayoría es adehesada y por lo tanto de gran dificultad para montarla ya que si no se hace en silencio y rápido, es fácil que se vacíen las reses. En el momento de entrar las primeras armadas ya se veía lo que pasaría más tarde, pelotas de reses corriendo de un lado a otro de la finca, cosa que hizo el disfrute de los monteros y con puestos en los que hubo bastantes lances, todo un espectáculo de Montería.

Los cochinos no dieron la cara y se echaron en falta ya que el día anterior había llovido se esperaba que pudieran estar encamados en la zona de monte, pero es cierto, que esta zona no es una zona donde predominen los cochinos, es más zona de cervuno.

Otro día más con buenas sensaciones, fruto de muchas horas de campo pero gratificantes al ver la llegada de los monteros y reses a la junta de carnes.

Por último, dar como siempre las gracias a la propiedad, rehaleros, monteros, arrieros y al equipo de postores que componen esta orgánica y que sin ellos sería complicado hacer bien nuestro trabajo.

El resultado final fue de 24 Venados, 1 Cochino y unas cuantas ciervas.

Un saludo

PEDRO PÉREZ

LA RAPOSERA

ORGANIZACIÓN: MONTEROS DEL HITO

Localidad: Malpartida de Cáceres

Fecha: 5-11-2017

P:

RH:

Cupo: Sin cupo

Tipo Finca:  Abierta

Nº Has. Monteadas

Resultado: 

V: 24         

J:  8        

H:

CRÓNICA de la Montería:

Hoy domingo 5 de noviembre monteábamos una de nuestras fincas más tradicionales, La Raposera, ubicada en el río Salor en los inicios de la Sierra de San Pedro, cerca de Malpartida de Cáceres, donde reuníamos a todos nuestros amigos monteros para realizar la reunión y sorteo de la montería.

Hoy el sol lucia en todo su esplendor, acompañado de un viento ya invernal que nos acompañaría durante todo el día. Unas palmadas reclamaban hoy a los monteros por la falta de voz de Jesús Carrero, en un momento que recordó a viejos tiempos y trajo muchos recuerdos, pues fue Jesús padre quien dirigió el discurso del sorteo como antaño.

Las armadas ya atravesaban Malpartida de Cáceres para ir dirigiéndose a La Raposera, e ir repartiéndose por toda la finca hasta cerrar la montería a la espera de los rehaleros. En la espera a nuestros canes, ya se escuchaban las primeras detonaciones que hacían correr a las pelotas de reses por toda la finca provocando una escalada de los atronadores disparos. Que se desbocaron definitivamente con la entrada de las rehalas provocando un aluvión de lances.

Ladras, carreras, jaras quebradas, chasquidos de piedras, así transcurría la montería en La Raposera con muchos intermedios de disparos que llegaron a más de 300 detonaciones. Lances, muchos lances los que estábamos viviendo en La Raposera, que haciendo alarde de su nombre hacia que muchos monteros vieran decenas de raposas por sus puestos, esperando que tras ellas viniesen los jabalíes.

Lance increíble el vivido al tremendo jabalí que merodeaba por el monte dejando ver su estela al número 7 del río Salor, nuestro amigo Ángel Collado, que veía un gran movimiento de jabalíes. Un movimiento que se paró con la llegada de una partida de ciervas, donde el gran jabalí vio la oportunidad, y haciendo alarde de una astucia sin parangón, se camuflo entre esta partida de ciervas para pasar desapercibido por el mismo puesto 8 sin que el hombre se percatase de su presencia, Ángel en el 7 se tiraba de los pelos viendo tremendo jabalí sin que se llevase ningún disparo.

Tremendo jabalí el que cruzaba por el 8 entre las ciervas, pasando a la otra finca para seguir seguro río arriba, pero los ríos no son rectos, van haciendo curvas, y cuando el jabalí se sentía seguro volvió a cruzar a la otra orilla para seguir su marcha hacia su destino, momento en el que un impresionado Quico deslumbro un tremendo bulto negro a casi 200 metros que se transformaba al meterlo en el visor en un tremendo jabalí, nervios de acero, aliento que se cortaba y corazón que se paralizaba. Era el momento de soltar el disparo, un tremendo zambombazo que entro por el cuello evitando el escudo del viejo jabalí y salir por la mano contraria consiguiendo tumbar a este impresionante animal.

Los nervios a Quico le vinieron después cuando veía aquel extraordinario bicho a 200 metros y queriendo tenerlo a un palmo, pero el consejo de su padre de que dejara que se enfriase, hizo que éste terminase dejando sus días de andanzas nocturnas en aquel sitio. Un formidable jabalí que en primera medición parece ser plata, a la espera de la medición final.

Mención también para el gran venado abatido en las dehesas de La Raposera, un imponente venado de cuerna gruesa de los que todos los años se escapan entre monteros con un día sin puntería. Pero este año uno de estos venados se topó con Jean Louis Rué, un amigo francés que tenía la puntería de su parte y llevo el lance a buen puerto, cobrando este gran trofeo que le dio una satisfacción que le durara mucho tiempo, con un lance que recordara cada día al ver semejante trofeo en su casa.

Acabamos el día en La Raposera con una suculenta comida admirando un paisaje que no tiene precio, y gozando del plantel que nos ofrecía la montería con buenos trofeos de venado y jabalí. Con un resultado final tras llegar todos los remolques de los lugares más recónditos, de 24 venados y 8 jabalíes y ciervas de gestión ya que están proliferando muchísimo en ésta zona eminentemente ganadera.

Gracias un año más a la propiedad por hacer posible que disfrutemos de este paraíso para la caza. Gracias igualmente a los trabajadores de la finca, postores, rehaleros y muleros por su trabajo profesional para que disfrutemos una vez más de una gran montería española como manda la tradición.

Gracias a todos y nos vemos de montería.