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Catorce detenidos por robar galgos y por caza furtiva en Ávila

 

  • Los canes eran robados en la comarca de la Moraña y después, los considerados buenos para la caza, se trasladaban hasta Madrid para retirarles el microchip e implantarles otro.

ICAL, 17 junio 2017

La Guardia Civil ha detenido a siete personas en el marco de una operación contra el robo y el maltrato de galgos en la que ha recuperado a 81 perros que en su mayoría habían sido robados en la comarca abulense de la Moraña. Los detenidos, además de otros siete investigados, entre los que se encuentra un veterinario, están acusados de delitos contra la flora y fauna, falsedad documental, robos y maltrato de animales.

La operación, segun fuentes del Instituto Armado, se puso en marcha el pasado verano después de las numerosas denuncias recibidas en pueblos de la Moraña por el robo de galgos y por caza furtiva. Iniciadas las investigaciones por parte de la Unidad Orgánica de Policía Judicial y el Seprona, de la Comandancia de Ávila, dentro de la operación policial denominada ‘Chase’, las mismas coincidieron con otras que realizaba el Seprona de la Comandancia de Madrid, por lo que se decidió realizar dichas investigaciones de forma conjunta.

El primer indicio fue la localización de un animal abandonado por cazadores furtivos en la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres y la localización de un grupo de cazadores furtivos gracias a la vigilancia realizada con un helicóptero, lo que llevó a comprobar que se estaban falsificando las cartillas y de los microchip que portaban los galgos. Después, y tras varios meses de pesquisas, los agentes pudieron determinar las diferentes responsabilidades y la forma de operar de este tipo de delincuentes.

Modus operandi

El ‘modus operandi’ de los detenidos se repetía siempre. Tras robar los canes, los ladrones comprobaban sus cualidades para la caza. Aquellos animales que eran considerados buenos se los trasladaba a Madrid para retirarles el microchip e implantarles otro, lo que permitía la expedición de una nueva cartilla sanitaria. Por su parte, los que eran desechados para la caza serán abandonados o sacrificados cruelmente.

Además, los agentes localizaron en Madrid los cadáveres de galgos, uno arrojado desde un tercer piso y otro muerto apaleado salvajemente, como consta en necropsia realizada por la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, que permitieron la identificación y localización de los autores, pesquisas que coincidieron con las investigaciones que se llevadas a cabo por parte de la Guardia Civil de Ávila.

Una de las sospechas del Instituto Armado es que el fin último de los robos pudiera estar relacionado con apuestas ilegales cuto objeto es la caza con galgo.

Además de las detenciones, durante la operación la Guardia Civil ha formulado un total de 147 denuncias administrativas relacionadas con las condiciones higiénico sanitarias, e inspeccionados 258 perros.